La caída del gurú de las nuevas derechas latinomericanas: ascenso y derrumbe de Fernando Cerimedo
I. El hombre que quería ser el Magneto de la ultraderecha latinoamericana
Empecemos con aclarar que Magneto es un mutante con la capacidad de manipular campos magnéticos a su antojo y controlar objetos metálicos, personaje de Marvel Comics, antagonista de los X Man. Y… ¿qué tiene que ver con el caso de Fernando Cerimedo?. Todo y más.
Fernando Cerimedo, el estratega digital argentino que supo codearse con presidentes y aspirar a convertirse en el "Magneto de la derecha" en Latinoamérica,fue detenido en la madrugada del 18 de agosto de 2026 en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, cuando intentaba abordar un vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a Buenos Aires con una mochila llena de dinero. Horas antes, su expareja, la abogada y política boliviana Nadia Beller Delgadillo, de 33 años, había recibido tres disparos en la puerta del Swiss Hotel de manos de dos sicarios disfrazados de repartidores de comida, quienes robaron sus pertenencias. Este hecho desencadenó una serie de denuncias de presunta corrupción que involucran a los gobiernos de Rodrigo Paz en Bolivia y de Javier Milei en Argentina.
Beller, la víctima del ataque pidió que la investigación no sea declarada en reserva para poder acceder a las investigaciones del caso y denunció que Cerimedo, el consultor argentino, quien trabajó para Milei y hasta esta semana para Paz, quiso matarla por las pruebas que tiene de una supuesta red delictiva que opera a ambos lados de la frontera. Desde el hospital privado en el que permanece internada y se recupera de las heridas producidas por tres balazos, hizo declaraciones a diversos medios de prensa para denunciar que temía por su seguridad y acusó a Cerimedo de haber enviado a “sicarios” para matarla y de haberla agredido en otras dos ocasiones. “Por mi relación con Fernando Cerimedo fui testigo de los negociados que hace el Gobierno de Paz, la esposa de Paz, la familia de su esposa, con él como operador”, aseguró. “Fernando me dijo que la hermana de Milei estaba involucrada con la corrupción”, afirmó también y mencionó, en particular, el escándalo por malversación de fondos y sobornos en la Agencia de Discapacidad, bajo investigación judicial en Buenos Aires.
El consultor argentino sería también el intermediario para que la familia Urquidi, relacionada con la esposa del mandatario boliviano, decida qué corredores de seguros obtienen los contratos de las compañías aseguradoras con las empresas estatales y cuánto cobrarían de comisión. “Tengo pruebas de eso en mi otro celular”, declaró. Además, afirmó que Cerimedo “lavaba en Argentina”, a través de distintas empresas, el dinero espurio que recibía. Según Beller, la influencia de Cerimedo llegaría hasta las fuerzas de seguridad. “Él maneja un grupo de élite de la Policía que en una semana iba a agarrar a Evo Morales”.
Sobre el caso Andis, uno de los mayores escándalos argentinos de presunta corrupción protagonizados por el Gobierno de Milei, comenzó con la aparición de audios atribuidos al director de la agencia, Diego Spagnuolo, entonces abogado personal de Milei, en los que describía una red de sobornos y desvío de fondos para discapacitados. En las grabaciones, Karina Milei, hermana del mandatario y secretaria de la Presidencia, era mencionada como la cúspide de la estructura ilegal.
“Fernando me dijo que los audios eran reales y que los habían filtrado para que el caso no quedara impune”, dijo Beller. “Que su mujer (Nadia Basil) no era corrupta y que por eso inmediatamente después ella renunció” al cargo que tenía entonces en Andis. La mujer declaró desconocer quién hizo las grabaciones. “Solo sé, por boca de él, que estaba involucrada la hermana de Javier Milei. Supuestamente, con la filtración se rompe la relación”.
Beller acusó a la exesposa de Cerimedo de “lavar dinero de negociados que tienen en Bolivia” y de poseer una empresa de oro y otra de hidrocarburos involucradas con el manejo de combustible que ingresa a Bolivia.
El arresto de Cerimedo no es el capítulo final de la biografía de un operador político menor. Es, ante todo, la exposición de una trama que involucra a gobiernos de al menos cinco países, intereses energéticos millonarios, una red de medios de desinformación con presencia en una docena de naciones y acusaciones —no verificadas, pero persistentes— y de posibles vínculos con la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.
Nacido en Misiones, Argentina, en 1981,Cerimedo construyó un perfil público deliberadamente subrepticio. Según su propio relato —difícil de verificar en múltiples puntos—, según él, estudió derecho en Mar del Plata, recibió una beca de Harvard, se entrenó con los Navy Seals de Estados Unidos y obtuvo un doctorado en marketing en la Universidad de Phoenix. Uno de los puntos cuestionados es su supuesto paso por Harvard, donde habría cursado un posgrado en Comunicación Política y que allí conoció a Eduardo Bolsonaro. Sin embargo la Universidad de Harvard no tiene ningún registro del paso de Fernando Cerimedo, por lo menos con este nombre, por sus aulas, según la periodista, Paula Bistagnino, quién reconstruyó esos antecedentes para Ronda de Investigación por +Perfil. Otro dato interesante, que menciona, es el de la Universidad de Phoenix y que dicha institución no ha confirmado su formación en la misma. En cuanto a haber sido parte de la campaña de Barack Obama, los allegados a la misma negaron su participación, en lo que respecta a Donald Trump, se dice que no formó parte directa del equipo oficial de campaña, pero sí mantuvo lazos comerciales y de representación en América Latina con firmas asociadas a Brad Parscale (exjefe de campaña de Trump), como Campaign Nucleus y Eyes Over; por ello Cerimedo solía usar estos nexos empresariales y su afinidad ideológica con el movimiento MAGA para presentarse como un aliado o puente del trumpismo en la región. Tras todo lo mencionado lo que sí está documentado y confirmado, es su paso por la agencia de publicidad McCann en Argentina y, a partir de 2018, su irrupción en la escena política sudamericana.
En una entrevista de hace algunos años con la Revista Noticias, respondió Fernando Cerimedo, “Ojalá sea el Magneto de la derecha”, sin intuir siquiera que años después, el consultor y armador de campañas políticas en redes sociales volvió al centro de la escena, pero esta vez no por difundir fake news sobre la pandemia o ser parte de un intento de golpe de Estado, sino por haber sido detenido por la policía boliviana, por supuestamente haber mandado a matar a Nadia Beller, su expareja.
La pregunta que surge en toda esta historia es simple pero inquietante: ¿cómo un hombre con antecedentes penales por estafa inmobiliaria en Argentina logró convertirse en asesor de campañas presidenciales en cuatro países y en el operador de confianza de la derecha radical latinoamericana?
II. Orígenes y primeros pasos: el perfil de un constructor de ficciones
La biografía de Cerimedo es, en sí misma, un ejercicio de guerra sucia aplicada a la propia imagen. El Centro Latinoamericano de Investigación Periodística documentó que el consultor pasó por oficios tan diversos como el de taxista, obrero de fábrica de plásticos, asesor de seguros y docente de secundaria. Pero su verdadero punto de partida en el mundo de los negocios fue mucho más turbio.
En 2016, la Justicia de Mar del Plata lo condenó a dos años y medio de prisión en suspenso por estafa y defraudación. El delito: vender el mismo primer piso de un edificio a dos personas diferentes, cobrando 30 mil dólares a cada una. Al ser una pena excarcelable, nunca pisó una celda. El periodista Rodrigo Lussich reveló años después que su propia madre fue una de las víctimas de esa estafa, y que Cerimedo se declaró insolvente para no devolver el dinero, cuando residía allí y se desempeñaba como remisero o comerciante.
Ese antecedente —una condena por defraudación— no le impidió, sin embargo, convertirse en el "encantador de serpientes" de las nuevas derechas latinoamericanas. Como lo definió The Economist, Cerimedo es "el hombre MAGA en América Latina". La revista británica no fue la única en notarlo: su nombre apareció vinculado a la derrota del proyecto constitucional en Chile en el plebiscito de 2022, al ascenso de Javier Milei en Argentina y, más recientemente, a los triunfos electorales de Rodrigo Paz Pereira en Bolivia y Nasry "Tito" Asfura en Honduras.
Cerimedo construyó su imperio sobre tres pilares: La Derecha Diario —el portal de noticias que fundó en 2021 y del que fue accionista al menos hasta marzo de 2026—; Numen Publicidad —su agencia de marketing político, de la que es CEO—; y una red de trolls y bots que él mismo reconoció haber coordinado en "miles" de cuentas. Su método: la confrontación en redes sociales, la "guerra sucia" digital y la difusión de Fake News o desinformación como herramienta de campaña.
III. Conexiones políticas en Argentina: de Macri a Milei
El desembarco de Cerimedo en la política argentina no fue casual. Según sus propias declaraciones, trabajó para Mauricio Macri en el intento de reelección de 2019, a través de Patricia Bullrich, quien lo llevó al PRO. Pero fue en la campaña de Javier Milei en 2023 donde alcanzó su punto más alto de influencia.
Cerimedo fue pieza clave en la estrategia digital del ahora presidente argentino. Admitió haber estado al frente de un "ejército" de trolls en redes sociales y, durante un tramo de la campaña, Milei le delegó la fiscalización de los votos, tarea de la que después fue apartado. Llegó a integrar la mesa chica del hoy mandatario y ofició de intermediario para la entrevista que Milei mantuvo con el periodista estadounidense Tucker Carlson.
Pero el vínculo con Milei iba más allá de lo operativo. Según el analista Juan Luis González, Cerimedo "lo pone en contacto a Milei con Eduardo Bolsonaro" y "tuvo un rol importante en el momento en que nació La Libertad Avanza porque lo conectó a Milei con actores internacionales a los cuales Milei no tenía acceso". Esa capacidad de conectar al entonces candidato libertario con la derecha internacional fue, probablemente, el principal activo de Cerimedo.
Sin embargo, la relación de Cerimedo con la Casa Rosada empezó a resquebrajarse en el año 2025. El primer cortocircuito público llegó, en febrero de ese año, con el escándalo de la criptomoneda $Libra, cuando cuestionó al oficialismo en redes, pero el quiebre de fondo llegó a fines de agosto con el escándalo de los audios de Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), en la que se expuso una presunta trama de coimas y porcentajes de recaudación en la compra de medicamentos del organismo y de la vinculación con Karina Milei, hermana del presidente argentino y Secretaria General de la Presidencia. Spagnuolo acusó en privado a Cerimedo de haberlo grabado sin consentimiento y de hacerle llegar el material al empresario de medios Franco Bindi para su difusión; Cerimedo lo negó, aunque reconoció que hablaba con él sobre lo que ocurría en la Andis. El caso tuvo, además, una derivación familiar: la ex esposa de Cerimedo, Natalia Basil, se había desempeñado como directora de Apoyos y Asignaciones Económicas de la Andis bajo las órdenes de Spagnuolo, y renunció en noviembre de 2024, meses antes de que estallara el escándalo.
La relación con el entorno de Milei no fue todo lo armoniosa que podría parecer. Cerimedo fue apartado de la fiscalización de votos durante la campaña, y su detención en Bolivia puso en una situación incómoda al gobierno argentino. Milei, que solía retuitear con frecuencia los contenidos de La Derecha Diario, se desmarcó rápidamente del consultor.
IV. El armador continental: Bolivia, Brasil, Honduras y Chile
Cerimedo no fue nunca un operador nacional. Su verdadera vocación —y su mayor peligrosidad— residía en su capacidad de actuar como “asesor satélite” de las derechas radicales en toda la región.
Brasil fue su primer gran escenario. En 2018, trabajó en la campaña presidencial de Jair Bolsonaro a través de Eduardo Bolsonaro, hijo del entonces candidato. Su relación con esa familia se profundizó en 2022, cuando difundió desinformación sobre la confiabilidad de las máquinas de votación electrónica brasileñas. El Supremo Tribunal Federal de Brasil lo investigó como presunto integrante de una organización creada para atacar al sistema electoral y realizar acusaciones falsas de fraude. Fue el único extranjero imputado por la Policía Federal en las investigaciones del intento de golpe de Estado liderado por Jair Bolsonaro en 2022-2023. En el informe de 884 páginas de la Policía Federal, el nombre de Cerimedo aparece mencionado 66 veces. Él, sin embargo, negó cualquier vínculo directo con los involucrados y aseguró que "no conoce a ninguno".
Chile fue otro frente. Cerimedo participó de una serie de operaciones de desinformación: una encuesta sesgada, mentiras sobre el proyecto de Constitución de la Convención e inventos sobre la salud de Boric. La primera vez que se tuvo noticias de él en ese país fue cuando El Mercurio publicó, el 6 de septiembre de 2020, en su portada un titular sobre el referéndum constitucional: “Encuesta señala que se estrechan las diferencias entre el Apruebo y el Rechazo a dos meses del plebiscito”, dicha encuesta estaba cargo de la empresa Numen Publicidad, la empresa de la que Cerimedo es CEO y en la que el abogado conservador Enrique José García Arancibia es socio, uno de los 12 árbitros del Comité que debía decidir qué es admisible en la Nueva Constitución, hasta donde llegó apoyado por el Partido de la Gente. En medios argentinos, se le menciona como una pieza clave del triunfo para la campaña del Rechazo. Según investigaciones posteriores, se trataba de una "encuesta montada" para mostrar un apoyo masivo a la opción Rechazo.
Honduras lo recibió como asesor de la campaña presidencial del Partido Nacional, Nasry Asfura, en las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025. Durante los comicios, Cerimedo operó desde el búnker nacionalista en Tegucigalpa, ofreció proyecciones de voto a favor de Asfura, antes de ser declarado presidente electo por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) el 24 de diciembre de 2025. En la etapa de escrutinio, confrontó directamente a las autoridades electorales. En la red X escribió a la presidenta del CNE, Ana Paola Hall: "Dale, Ana Paola Hall, el mundo te está mirando. Muestren todas las actas. Nada más". Posteriormente celebró la victoria de Asfura en sus redes sociales con un escueto: "¡Viva la libertad!".
Según el medio La Nación, su método de trabajo resalta por el uso de la confrontación en redes sociales y la 'guerra sucia' digital. Él mismo admitió en entrevistas que ejecuta "campañas negativas" y conforme a sus declaraciones, esta práctica consiste en "suministrar información real que el candidato rival no quiere que se conozca", además reconoció el manejo de redes de trolls -”sujetos” que publican mensajes ofensivos o falsos en internet para molestar y enfadar a otros usuarios- y la coordinación de ciberactivismo en procesos electorales.
Bolivia fue, paradójicamente, el escenario de su mayor éxito y de su caída más estrepitosa. Cerimedo se convirtió en asesor personal del presidente Rodrigo Paz, aunque nunca ocupó formalmente un cargo público ni recibió un salario, sin embargo, diversas denuncias lo relacionan con negociados millonarios.
Su rol como asesor de Paz quedó confirmado públicamente por el propio vicepresidente boliviano, Edman Lara, enfrentado con el mandatario desde la segunda vuelta electoral. "El señor Fernando Cerimedo debe someterse al proceso y responder ante la Justicia y no tener ningún privilegio, aunque sea el asesor principal de Rodrigo Paz", exigió Lara en una conferencia de prensa, y reclamó que "ninguna llamada pese más que la ley". Funcionarios de distintos ministerios confirmaron que el argentino mantenía contacto directo con varias carteras de Estado, conversaba directamente con Paz, emitía criterios políticos y realizaba mediciones sobre redes sociales. Por su parte, este 19 de agosto en publicación de El Deber, el vocero presidencial boliviano, José Luis Gálvez, intentó matizar la relación al afirmar que Cerimedo no fue asesor sino "un colaborador cercano" de Paz durante la campaña y que "siguió colaborando" en algunos "temas concretos de comunicación". Pero la realidad, según fuentes reservadas, era otra: Cerimedo tenía línea directa con el presidente y sus ministros.
“Entiendo que su rol era más de cooperante en esa función de asesoría al presidente. El Estado no ha emitido ningún gasto en relación a su persona, no le ha pagado, no tiene ningún contrato con el Estado y no se han erogado dineros del Estado para pagar esa asesoría”, dijo Gálvez y añade que Cerimedo “tenía una experiencia internacional importante” y que “su rol fue más protagónico durante la campaña” electoral de Paz.
Mientras tanto, la abogada Margarita Arce, defensa de Cerimedo, detenido en Bolivia por una presunta tentativa de feminicidio contra su expareja embarazada de 4 semanas, Nadia Beller, aseguró este miércoles 19 de agosto a medios de Santa Cruz de la Sierra, donde el argentino permanece detenido, que este caso es un «show político» para supuestamente «desestabilizar» al Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz, porque la víctima Beller, «ha sido masista siempre», es decir, militante del Movimiento al Socialismo (MAS) del expresidente Evo Morales (2006-2019).
El analista internacional, durante la transmisión de Ronda de Investigación por +Perfil, Gabriel Puricelli, resumió este miércoles 19 de agosto, la dimensión continental del caso Fernando Cerimedo y advirtió, que el mismo, excede a Bolivia y tiene ramificaciones en Argentina, Brasil, Honduras, Estados Unidos e Israel. Sostuvo que detrás de las acusaciones y de los presuntos hechos de corrupción en Bolivia existe una trama internacional que involucra intereses económicos, políticos y operadores vinculados con las derechas de distintos países. “Yo creo que esto es un escándalo de dimensiones internacionales”, afirmó, quien consideró que el episodio no puede analizarse únicamente a partir de la situación personal y judicial de Cerimedo. Además, aclaró que la dimensión del caso está relacionado con el negocio energético y el intercambio entre Bolivia y Argentina. “No se trata nada más de la cuestión de Cerimedo. Detrás de los problemas de corrupción que hay en este momento en Bolivia está la cuestión de la importación de combustible hacia la Argentina”, explicó y resaltó que “ahí hay actores económicos de los dos lados involucrados”.
V. El imperio mediático: La Derecha Diario y la red de desinformación
El poder de Cerimedo no residía sólo en sus conexiones políticas, sino en su capacidad de construir y operar un ecosistema mediático propio. La Derecha Diario, el portal que fundó en 2021, se convirtió en el vehículo de propaganda de las derechas radicales en toda la región.
El medio cuenta con portales en Argentina, México, Estados Unidos, Israel, Uruguay y Ecuador. El sitio es editado por Madero Media Group SRL, vinculada a Numen Publicidad, la empresa de la que Cerimedo es CEO. En España, su socio es el periodista Javier Negre, con quien comparte el 50% de la propiedad.
Negre publicó en diciembre de 2025 una foto junto a Cerimedo celebrando "un año de victorias electorales y de crecimiento brutal" de La Derecha Diario. El mensaje iba dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum: "ya saben que Bolivia, Ecuador, Argentina, Honduras y Chile fueron conquistadas por la derecha y el papel del medio fue fundamental".
El método de operación de La Derecha Diario es muy bien conocido. Cerimedo reconoció haber estado al frente de miles de cuentas de trolls en redes sociales. En Brasil, su contenido fue bloqueado por la Justicia, pero seguía apareciendo en YouTube con títulos engañosos como "Receta de torta de banana y kiwi" para eludir los bloqueos.
VI. Relaciones sociales y sentimentales: el lado oscuro
El derrumbe de Cerimedo no llegó por sus operaciones políticas, sino por su vida personal y su detención en Bolivia expuso un patrón de violencia de género que había permanecido oculto tras la fachada de gurú político.
Nadia Beller, la abogada y política boliviana que recibió tres disparos en la puerta de un hotel, había mantenido una relación sentimental con Cerimedo. Según su testimonio desde la cama del hospital, estaba embarazada de cuatro semanas de Cerimedo y lo acusó de haber intentado ahorcarla, en dos ocasiones, desde que comenzaron su relación a fines de 2025.
"Si no fingía mi muerte, me iban a rematar", declaró Beller y reveló que fue llevada engañada al hotel para recabar pruebas sobre una supuesta denuncia contra Evo Morales, y denunció que el Gobierno boliviano "es el principal interesado en callarme" por su conocimiento de presuntos hechos de corrupción relacionados con la esposa del mandatario boliviano, María Elena Urquidi Barbery, conocida como "Bibi" Urquidi.
Pero Beller no fue la única pareja de Cerimedo, porque su actual esposa es Natalia Basil, fundadora y ex-CEO de Madero Media Group, la empresa madre editora del medio digital La Derecha Diario; además ella, también, está vinculada directamente con Australis Energy Group SRL, constituida el 30 de julio de 2025, con un objeto social que abarca desde la exploración geológica hasta la explotación de hidrocarburos, minería de recursos como litio, oro o gas, y la generación de energías tradicionales y alternativas. Los registros societarios muestran que Natalia Basil y Fernando Cerimedo han compartido negocios y estructuras empresariales en distintos momentos. Y aunque Cerimedo no figura como socio de Australis Energy Group, sí aparece como accionista de Compañía Sudamericana de Inversiones junto a Vicente Fernando Quintanal y Roque Cambareri, un empresario vinculado a los sectores petrolero, minero y energético. Es decir, los registros societarios muestran que Cerimedo comparte círculos y estructuras empresariales con personas que posteriormente aparecen asociadas a negocios de energía y minería, incluyendo su esposa.
El comandante de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, confirmó que una de las hipótesis principales del ataque estaba vinculada a un "posible problema sentimental". Días antes del episodio, ambos habían protagonizado una discusión que derivó en acusaciones cruzadas de violencia.
El propio Cerimedo utilizó sus redes sociales para denunciar lo que calificó como una "operación" en su contra y negó las acusaciones. Pero las pruebas, al menos en el plano judicial, se acumulaban en su contra.
VII. La sombra de Estados Unidos: ¿agente de la CIA o construcción política?
Uno de los aspectos más controvertidos del caso Cerimedo es su presunta vinculación con el aparato de inteligencia de Estados Unidos. La pregunta no es ociosa: un operador político con acceso a presidentes de cuatro países, que maneja una red de medios de desinformación y que se mueve con soltura entre Miami, Buenos Aires, La Paz y Tegucigalpa, necesariamente despierta sospechas.
El expresidente boliviano Evo Morales fue el más explícito en sus acusaciones. "Sus andanzas (de Cerimedo) son de un agente del imperio. Su forma de hacer política. Generar bronca. Enemistar. Polarizar", afirmó Morales. Y agregó que, según declaró Beller, Cerimedo "era agente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) del Gobierno de EE.UU.". Morales fue cauteloso al señalar que se trata de "una afirmación que no ha sido acreditada públicamente", pero no dudó en instalar la sospecha.
La propia Beller declaró desde el hospital: "supuestamente, él me dijo que también era agente de la CIA, pero no me consta, pero él me lo dijo". Según su testimonio, Cerimedo "maneja el estancaje del" —la frase queda incompleta, pero sugiere negocios vinculados a combustible— y tiene "nexos con el narco".
El diario La Jornada de México publicó que Cerimedo "decía 'ser' de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos". Y la acusación de Beller va más allá: asegura que Cerimedo tiene vínculos con el narcotráfico y "gobernar" Bolivia en los hechos.
¿Hay evidencia documental de estos vínculos? Hasta ahora, no. Pero las conexiones de Cerimedo con Estados Unidos son innegables en otros planos. Recibió un premio en la residencia de Donald Trump, además, su portal La Derecha Diario tiene presencia en Estados Unidos y fue clave para asegurar el respaldo del presidente estadounidense a la campaña de Nasry Asfura en Honduras.
Pero también hay elementos que complejizan el cuadro. En Brasil, Cerimedo fue investigado por intento de golpe de Estado contra Lula da Silva, un gobierno que Washington no ve con malos ojos. Si realmente fuera un agente de la CIA, ¿por qué participaría en una operación para desestabilizar a un gobierno que Estados Unidos, en términos generales, acepta?
El analista Gabriel Puricelli, sin embargo, advierte que el caso tiene un "telón de fondo internacional" que excede las fronteras bolivianas. Detrás de los problemas de corrupción en Bolivia, señala, "está la cuestión de la importación de combustible hacia la Argentina". Y allí, "hay actores económicos de los dos lados involucrados". Las acusaciones de Beller mencionan "negociados en combustible con personas vinculadas a la CIA estadounidense, y oro, entre otros".
Lo que sí está claro es que Cerimedo se movía con total libertad entre Washington y las capitales latinoamericanas, y que supo capitalizar esa movilidad para construir una red de influencias que pocos operadores políticos pueden igualar.
VIII. El entramado económico: deudas, estafas y negocios millonarios
Detrás del operador político y del posible agente de inteligencia, hay un empresario con problemas financieros serios. Numen Publicidad, la empresa de Cerimedo, mantiene una deuda de 79,4 millones de pesos argentinos (aproximadamente 53 mil dólares) con el Banco Galicia, según la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina.
Esa deuda se suma a su condena por estafa en 2016 y a un prontuario que incluye, según medios hondureños, acusaciones de soborno. El conglomerado de empresas que lidera incluye Uprod SRL, Academia Numen, Numen Publicidad y Sondeos, y American Apps SA.
¿Cómo financia un consultor con deudas millonarias y antecedentes penales sus operaciones en cuatro países? Esa es una de las preguntas que las investigaciones judiciales —en Bolivia, Brasil y Argentina— deberán responder. La mochila llena de dinero con la que Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Santa Cruz sugiere que el dinero en efectivo sigue siendo su moneda de cambio favorita.
IX. La caída: detención, repercusiones y futuro incierto
La detención de Cerimedo el 18 de agosto de 2026 no fue un hecho aislado, fue la culminación de una trayectoria marcada por la opacidad, la violencia y la acumulación de poder sin controles.
El Gobierno boliviano, a través del ministro de Gobierno Marco Antonio Oviedo, pidió una "investigación seria y profunda". El vicepresidente Edman Lara calificó el ataque contra Beller como un "hecho que atenta contra la vida, la democracia y la libertad de expresión". Pero también hubo quienes intentaron distanciarse. El ministro de Presidencia de Bolivia, Fernando Aramayo, se distanció rápidamente de Cerimedo.
En Argentina, el gobierno de Milei evitó pronunciarse sobre el caso, aún así, la sombra del escándalo alcanza a la Casa Rosada: Cerimedo fue asesor del presidente argentino, su medio es retuiteado con frecuencia por Milei, aunque y el mismo mandatario, en las últimas horas, borró o hizo borrar todos sus tuits relacionados con Cerimedo, en la plataforma de X. Su detención expuso "una trama de sangre, poder y corrupción que sacude a Bolivia y podría tener repercusiones" en Argentina.
La Fiscalía boliviana avanza contra Cerimedo como "autor intelectual" del ataque y si es condenado, enfrentaría una pena que, en Bolivia, por tentativa de feminicidio, puede superar los 20 años de prisión. Pero su futuro judicial no se limita a Bolivia: en Brasil, el Supremo Tribunal Federal continúa investigándolo por el intento de golpe de Estado de 2022; en Argentina, la condena dictada en 2016 por estafa y defraudación que se mantiene en suspenso, podría reactivarse si se demuestra que violó las condiciones de la probation o por el incumplimiento de las reglas de conducta fijadas por la justicia y que podría derivar en la revocación de la condicionalidad de la pena.
Conclusiones: Tres lecturas posibles de un mismo fenómeno
El caso Cerimedo admite múltiples interpretaciones. A continuación, tres opciones de lectura, basadas exclusivamente en los datos disponibles, sin juicios de valor sobre su culpabilidad o inocencia en los delitos que se le imputan.
Conclusión 1: El síntoma de un sistema político capturado por operadores sin escrúpulos
Cerimedo no es un caso excepcional. Es la manifestación más visible de un fenómeno estructural en la política latinoamericana contemporánea: la externalización de las campañas electorales a operadores privados que no rinden cuentas a nadie. Su ascenso —de condenado por estafa a asesor de presidentes en cuatro países en menos de una década— demuestra que los sistemas políticos de la región carecen de filtros para impedir que personas con antecedentes penales y métodos de guerra sucia accedan a los centros de poder. La demanda de servicios de desinformación y "campañas negativas" por parte de candidatos y gobiernos crea un mercado donde operadores como Cerimedo prosperan. Su caída no es el fin de ese mercado, sino apenas la exposición de uno de sus actores. Mientras no haya regulación, transparencia en el financiamiento de campañas y controles sobre los consultores extranjeros que operan en los países, nuevos Cerimedos surgirán para ocupar el vacío.
Conclusión 2: La pieza de un tablero geopolítico más amplio
La red de Cerimedo —que conecta a Milei, Bolsonaro, Paz y Asfura, con operaciones en Chile y presencia en Estados Unidos e Israel— no es casual. Responde a un proyecto político transnacional de la derecha radical o ultraderecha que busca coordinar estrategias, compartir recursos y construir un relato común en toda la región. La presencia de Cerimedo en Miami, su relación con el entorno de Trump y las acusaciones —no probadas, pero persistentes— de vínculos con la CIA apuntan a que este proyecto no es puramente autóctono. Estados Unidos tiene intereses estratégicos en América Latina, y la derecha radical ha sido, históricamente, un vehículo para esos intereses. Cerimedo pudo haber sido un agente consciente de esa geopolítica, o simplemente un oportunista que supo vender su acceso a los poderes fácticos. En cualquier caso, su caída deja al descubierto una trama que trasciende las fronteras nacionales y que involucra a actores económicos, políticos y de inteligencia de ambos lados del Atlántico.
Conclusión 3: La biografía de un estafador que escaló hasta donde el sistema se lo permitió
La historia de Cerimedo puede leerse, ante todo, como la de un delincuente común con una habilidad extraordinaria para construir ficciones e lusiones. Su condena por estafa en 2016 no fue un desvío en su carrera, sino su carta de presentación: demostró que sabía engañar, que podía vender lo mismo dos veces y salir impune. Esa misma lógica aplicó a la política: vendió a Milei acceso a Bolsonaro, vendió a Bolsonaro una narrativa de fraude electoral, vendió a Paz una estrategia de comunicación y vendió a Asfura la promesa de la victoria. Construyó un perfil público con datos falsos —Harvard, Navy Seals, Universidad de Phoenix, campaña de Obama— y lo utilizó para escalar. Su caída no fue por sus delitos económicos ni por sus operaciones de desinformación, sino por violencia de género, el único delito que el sistema no estaba dispuesto a tolerar. Hasta que las balas alcanzaron a Nadia Beller, Cerimedo era intocable. Su detención no es el triunfo de la justicia, sino el punto en que la violencia privada se volvió demasiado visible para ser ignorada.
[Nota del editor: Este artículo se basa exclusivamente en información pública disponible en medios de comunicación y fuentes documentales. Las acusaciones contra Fernando Cerimedo, incluidas las de vínculos con la CIA y participación en intentos de golpe de Estado, no han sido probadas judicialmente. El principio de presunción de inocencia aplica hasta que una sentencia firme determine lo contrario.]
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